#MalGobierno
Vecinos de la Colonia Del Valle, ubicada en pleno corazón de la capital potosina, han alzado la voz con enojo y desesperación ante la ola de robos que los azota semana tras semana. Las calles Amado Nervo, Agustín Vera y Fray Diego de la Magdalena, así como zonas aledañas al parque de Morales, se han convertido en tierra de nadie mientras el alcalde Enrique Galindo y su aparato de seguridad municipal permanecen completamente ausentes.
La indignación de los colonos va en aumento: “Ya estamos hartos de pedir ayuda y que nadie haga nada. Parece que al alcalde solo le importan las cámaras y los eventos, pero no la seguridad real”, denunció una vecina afectada. Según los testimonios, los robos no solo van en aumento, sino que se cometen con total impunidad, incluso a plena luz del día.
Desde finales del año pasado, los delincuentes han actuado sistemáticamente: revisan autos estacionados, abren puertas con facilidad, sustraen baterías, objetos de valor e incluso se atreven a ingresar a cocheras para llevarse bicicletas, herramientas, y lo que puedan vender. Se han registrado de tres a cuatro casos por semana, sin que la Policía Municipal haya presentado una sola acción concreta.
“¿Dónde está Galindo? ¿Dónde está su famosa seguridad ‘blindada’? Nosotros lo que vemos es una ciudad abandonada y cada vez más peligrosa”, reclamó otro de los vecinos, visiblemente molesto.
El miedo y la frustración han sustituido a la tranquilidad que caracterizaba a esta tradicional colonia potosina. “Aquí antes se podía caminar con confianza. Hoy tienes que voltear a cada rato, no sabes si vas a regresar y encontrar tu coche saqueado o tu casa vacía”, agregó una residente.
De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, los robos de autopartes siguen en aumento en San Luis Potosí: tan solo en enero y febrero de este año se contabilizaron 33 incidentes, sumándose a los 278 robos registrados en 2024. Y mientras las estadísticas se disparan, la autoridad municipal sigue sin actuar.
Los vecinos exigen patrullajes reales, vigilancia constante y una respuesta inmediata, no discursos ni promesas vacías. “Ya basta de pretextos. La delincuencia se salió de control y Enrique Galindo es el gran responsable por su inacción”, sentenciaron.
En una ciudad cada vez más insegura, los potosinos claman por un gobierno que los escuche y los proteja, no uno que solo aparezca cuando hay cámaras de por medio.
